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Crear contenidos con valor en el blog de nuestra tienda online

Ya hemos hablado más de una vez de lo importante que puede ser el blog de nuestra tienda online, al convertirse en una especie de “voz” frente a los usuarios. Podemos afrontar la información que volquemos en él de diferentes maneras: quizás como una página de noticias, ya sea de nuestro sector o de la propia tienda, como un rincón de opinión… Pero quizás lo más efectivo es crear contenidos con valor, es decir, aquellos que permitan el feedback y enriquezcan de alguna manera a nuestros visitantes.

¿Qué consejos o guías podemos seguir para esto? Para empezar, podemos basarnos en algo tan sencillo como aprovechar nuestro propio conocimiento. Si nuestra tienda online pertenece a un terreno muy específico, es posible que seamos expertos en la materia. Si no lo somos, haríamos bien en encontrar a un blogger o generador de contenidos que sí lo fuera y pudiera dotar a nuestro blog de calidad suficiente como para resultar atractivo. Algunos temas no cuentan con demasiada información en Internet, pese a la vastedad de la Red, por lo que poseer contenido específico y útil sin duda atraerá muchas miradas (y nos ayudará a crecer en esos sectores de nicho de los que hemos hablado también por aquí).

El contenido debe ser útil, y cuando decimos esto también nos referimos a las ideas o consejos que podemos vertir en el blog. No debemos temer que nos “roben las ideas”, ese miedo tan extendido en Internet. No existe idea tan brillante que no pueda surgir, tarde o temprano, en algún sitio. Si conseguimos convertirnos en puntos de referencia gracias a estas ayudas y darle utilidad al blog, nuestra tienda online también ganará a la hora de inspirar confianza. Y muy probablemente los que nos encontraran por casualidad y quedaran satisfechos con nuestros consejos también se darán una vuelta por la tienda o la recomendarán a otras personas, directamente o a través de redes sociales.

Los posts deben ser rápidos de leer y llamar la atención al instante. Es por ello que hemos de trabajar especialmente en los títulos. Deben dejar claro al momento lo que queremos expresar, y si podemos darles un punto distendido o incluso divertido, mucho mejor. Las listas o las enumeraciones de consejos funcionan bastante bien, así como ránkings de “lo mejor” y “lo peor”. Conviene emplear estos recursos de vez en cuando, pero tampoco abusar de ellos y caer en la monotonía y la repetición. La originalidad, antes que nada, debe ser nuestra principal premisa.